SANTO DOMINGO: El proyecto de ley presentado por el senador Félix Bautista plantea cambiar la forma en que se eligen diputados, regidores y vocales. Aunque mantiene el voto preferencial es decir, el elector podrá seguir escogiendo directamente al candidato de su preferencia, cambia la manera en que se determina quién gana un escaño.
Hoy: para diputados, regidores y vocales se utiliza el método D’Hondt. Primero se toma en cuenta la votación obtenida por cada partido para determinar cuántos puestos le corresponden y, dentro de esos puestos, entran los candidatos más votados de cada organización.
Con el proyecto: los puestos pasarían a asignarse por mayoría simple. En términos sencillos, ganarían los candidatos que obtengan la mayor cantidad de votos en su demarcación, independientemente de la posición que ocupe su partido en el reparto proporcional.
Eso significa que el proyecto busca que el voto obtenido directamente por cada candidato tenga un peso mayor en la definición de quién entra al Congreso o a los ayuntamientos.
Por ejemplo, si en una circunscripción hay cinco puestos para diputados, bajo el esquema propuesto la lógica sería escoger a los cinco candidatos con mayor cantidad de votos. El sistema dejaría de utilizar el D’Hondt para repartir previamente esos cinco escaños entre los partidos.
Pero hay un detalle importante: el proyecto no elimina el voto preferencial. Al contrario, lo incorpora expresamente a la Ley de Régimen Electoral. El elector podrá seguir marcando al candidato de su preferencia. Lo que cambia es qué se hace con esos votos después de las elecciones para determinar quién gana.

El D’Hondt seguiría utilizándose para los diputados nacionales, diputados del exterior y representantes ante organismos internacionales, por lo que el cambio no afectaría de la misma manera a todos los cargos de elección popular.
En la práctica, la modificación podría hacer que las campañas para diputados, regidores y vocales giren todavía más alrededor de los candidatos y de su capacidad para conseguir votos individualmente, mientras que el peso del resultado global de cada partido en la distribución de escaños sería menor. Es precisamente ese funcionamiento del D’Hondt el que Félix Bautista cuestiona en su proyecto, al considerar que puede terminar otorgando un escaño a un candidato con menos votos individuales que otro.
El proyecto propone pasar de un sistema donde el partido primero gana espacios y luego entran sus candidatos más votados, a uno donde los candidatos compiten directamente por los puestos según la cantidad de votos que obtengan

