SANTIAGO RD: La suspensión indefinida de la docencia en el Liceo César Augusto Viloria, ubicado en Las Tres Cruces de Jacagua, pone en evidencia los límites de las normas del Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD).
Estas normas presentan limitaciones para gestionar conductas de alto riesgo en los planteles educativos de Santiago. Por otro lado, la decisión tomada por la Asociación de Padres, Madres y Amigos de la Escuela (APMAE) el pasado 20 de octubre responde al temor generalizado por la presencia de objetos peligrosos en el recuadro escolar.
Radiografía del conflicto institucional
El caso expone un choque entre los derechos fundamentales del menor y la garantía de un entorno protegido para la comunidad educativa:
- Agotamiento del diálogo: Las reuniones con los tutores directos del alumno no arrojaron compromisos ni cambios en la conducta. De este modo, se fue desgastando la vía de la mediación comunitaria.
- Objetos no permitidos: Las denuncias sobre la introducción de elementos cortopunzantes y daños intencionados a equipos informáticos elevaron la alerta de docentes y padres.
- Respuesta administrativa insuficiente: La falta de medidas cautelares o psicopedagógicas inmediatas por parte del distrito educativo obligó a las familias a paralizar las aulas de manera preventiva.
Judicialización del entorno escolar
Frente al estancamiento de las gestiones ante las autoridades educativas, la junta de padres coordinó la formalización de la denuncia ante la Fiscalía de Niños, Niñas y Adolescentes de Santiago. Esta vía legal busca forzar una evaluación multidisciplinaria integral.
De esta manera, se pretende garantizar tanto el derecho a la educación integral como la protección física del estudiantado y el personal docente de San Francisco de Jacagua.

