El crecimiento urbanístico que experimenta el residencial Palacio de Engombe vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de proteger las áreas verdes y los espacios destinados al disfrute de la comunidad.
SANTO DOMINGO OESTE: Durante años, los residentes de esta zona reclamaron la construcción y acondicionamiento de sus calles, aceras y contenes. Estas demandas comenzaron a recibir respuesta durante la gestión del entonces alcalde José Andújar, con trabajos que posteriormente continuaron con el respaldo del Gobierno central y el Ministerio de Obras Públicas. En 2021, la Alcaldía anunció una inversión de más de RD$240 millones para intervenir unas 70 calles del residencial. (Diario Libre)
Hoy, mientras el sector continúa desarrollándose y nuevos proyectos residenciales avanzan en la zona, surge una preocupación legítima entre los moradores: ¿qué ocurrirá con las áreas que durante años han sido consideradas espacios verdes y de protección ambiental?
Algunas de estas áreas han sido identificadas por los propios comunitarios como zonas de valor ambiental, mientras otras han sido contempladas para la creación de parques y espacios públicos destinados a la recreación de los residentes.
La preocupación aumenta ante el avance de nuevos proyectos que podrían reducir estos espacios, precisamente en una comunidad que necesita preservar lugares de esparcimiento, árboles y zonas permeables que contribuyan a mejorar la calidad ambiental.
La propia Alcaldía de Santo Domingo Oeste ha reconocido la importancia de recuperar y mantener los espacios públicos y áreas verdes como parte de una política de mejoramiento urbano. (Ayuntamientos Dominicana)
Por ello, los residentes de Palacio de Engombe consideran necesario que cualquier intervención o proyecto que pretenda desarrollarse sobre terrenos identificados como áreas verdes sea previamente evaluado por las autoridades municipales y ambientales, garantizando que se respete su clasificación y el uso destinado a beneficio colectivo.
El desarrollo urbano es necesario, pero desarrollo no debe significar la desaparición de los espacios verdes.
Palacio de Engombe merece calles dignas, servicios adecuados y nuevos proyectos habitacionales, pero también merece conservar los espacios que garantizan una mejor calidad de vida para sus residentes.
La comunidad espera que la Alcaldía de Santo Domingo Oeste, el Ministerio de Medio Ambiente y las demás instituciones competentes supervisen el proceso y determinen con claridad cuáles terrenos son áreas verdes, cuáles están protegidos y cuáles han sido reservados para parques.
El progreso debe llegar a Palacio de Engombe, pero debe hacerlo de manera ordenada, sostenible y respetuosa del medioambiente.
Porque construir para el presente no puede significar hipotecar el futuro de toda una comunidad.

