Asegura que actores nacionales e internacionales pretenden modificar el artículo 3 de la Constitución.
Artículo 3.- Inviolabilidad de la soberanía y principio de no intervención. La
soberanía de la Nación dominicana, Estado libre e independiente de todo poder extranjero,
es inviolable. Ninguno de los poderes públicos organizados por la presente Constitución
puede realizar o permitir la realización de actos que constituyan una intervención directa o
indirecta en los asuntos internos o externos de la República Dominicana o una injerencia
que atente contra la personalidad e integridad del Estado y de los atributos que se le
reconocen y consagran en esta Constitución. El principio de la no intervención constituye
una norma invariable de la política internacional dominicana.
SANTO DOMINGO: El presidente del partido Fuerza Nacional Progresista (FNP), Pelegrín Castillo Semán, denunció hoy “una trama sofisticada contra el orden institucional y la gobernabilidad del país”.
Dijo que actores nacionales y extranjeros accionan para que el Tribunal Constitucional desconozca el artículo 3 de la Constitución de la República, sobre “inviolabilidad de la soberanía y el principio de no intervención”.
Mencionó entre ellos a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) “bajo nuevos patrocinios, y con el apoyo del entramado de actores institucionales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de Estados Americanos (OEA) y personeros como Volker Türk o el militante embajador del imperialismo LGTBQ Wally Brewster”.
Expresó que esos sectores pretenden que el Congreso Nacional “violente el estatuto establecido sobre la vida y la familia, lo que sentaría el precedente para desconocer el régimen de nacionalidad y extranjería”.
El dirigente político, también vicepresidente de la Unión de Partidos Latinoamericanos (UPLA), explicó que esos sectores buscan que “el Tribunal Constitucional subvierta el orden constitucional, otorgándole primacía a la agenda internacional progre woke, y comience a abrirle paso en el orden jurídico a la cultura de la muerte del aborto y el control natal antinacional, con el derribo de las estructuras familiares y los valores de la cristiandad”.
Castillo Semán, exlegislador y exasambleísta constituyente, dijo que “esas acciones se encuadran dentro de la perversa estrategia de décadas para la gestión de la crisis de Haití en el ámbito insular a expensas del pueblo dominicano”.
“Ellos saben perfectamente que si el Tribunal Constitucional accediera a sus pretensiones en este caso, el orden constitucional y legal dominicano quedaría subordinado a las decisiones de poderes foráneos y su agenda globalista, pero también saben que una decisión semejante solo serviría para ahondar la crisis de legitimidad del orden político estatal, ya que constituiría un golpe de estado a la Constitución, que daría paso a una crisis de gobernabilidad”, puntualizó Castillo.
El destacado abogado llamó a los dominicanos “de corazón patriótico” a enfrentar esas pretensiones.

