LA VEGA: Ha causado gran conmoción y duelo en los distintos niveles de la sociedad dominicana, principalmente en la feligresía católica, el fallecimiento la mañana de ayer del obispo emérito de la diócesis de La Vega, Gabriel Antonio Camilo González.
Había celebrado hace dos semanas 64 años de ordenación sacerdotal.
Monseñor Camilo fue un hombre de Dios, profundamente humano y defensor de los derechos de todos. Consagró su vida al servicio de la iglesia y las mejores causas de las instituciones, las parroquias en las que trabajó y en la diócesis de La Vega, donde fue obispo por casi 30 años, dijo el arzobispo coadjutor de Santo Domingo, Carlos Tomas Morel Diplan.
Resaltó la vocación del padre Camilo, que se manifestó desde la niñez. “Debo destacar que monseñor Camilo inició sus orientaciones y su formación para el sacerdocio con los frailes franciscanos capuchinos y luego se inclinó por el clero diocesano, recibiendo la ordenación sacerdotal el 1 de julio de 1962”.
Camilo ha sido el único obispo dominicano y probablemente del hemisferio latinoamericano cuyo nombramiento como obispo ha sido anunciado personalmente por el Sumo Pontífice de la Iglesia católica, el Papa San Juan Pablo II, quien el 10 de octubre de 1992, en su visita oficial al país con motivo del V Centenario del Descubrimiento de América, anunció su designación como obispo de La Vega.
Morel Diplan recordó que Camilo ejerció una misión pastoral activa y productiva en distintas zonas y regiones de la Arquidiócesis de Santo Domingo en sus primeros años de sacerdocio.
Honras fúnebres.
Monseñor Camilo será sepultado mañana a las 3:00 de la tarde, tras una misa de cuerpo presente y finalizar la eucaristía, en la Cripta de la Catedral Inmaculada Concepción de La Vega.
Hoy a las 8:15 de la mañana su féretro será trasladado y expuesto en el Santuario Nacional Nuestra Señora de Las Mercedes, Santo Cerro.

