SANTO DOMINGO: El vicepresidente de la Sociedad Dominicana de Infectología, Héctor Balcácer, advirtió sobre el inminente incremento de enfermedades infecciosas como consecuencias de los fuertes aguaceros que, por varias semanas, se han producido en gran parte de la geografía nacional.
El infectólogo, explicó que el país debe esperar más casos de dengue, malaria, leptospirosis, Zika, chikunguña y otras enfermedades respiratorias e infecciones en la piel.
Balcácer aclaró que estas patologías no solo afectarán a las personas que habitan en áreas vulnerables, sino que, debido a las grandes inundaciones que se han producido en zonas residenciales, quienes viven en torres de apartamentos también están expuestos a esas enfermedades.
Entrevistado por Héctor Herrera Cabral en el programa D`AGENDA, el experto en enfermedades infecciosas, dijo compartir lo externado por el ministro de Salud Pública Víctor Atallah, quien recordó que la salud es un proceso compartido, lo que implica que el ciudadano no puede esperar que las autoridades tengan que ir al patio de su casa a quitar un envase donde se acumula agua.
Dijo que esos “cacharros” favorecen la multiplicación de los mosquitos, y si un miembro de la familia resulta infectado, los gastos médicos los va a asumir quien sustenta ese hogar, independientemente de la solidaridad que pueda tener el Estado a través de los centros asistenciales. Por tal razón, no se debe olvidar que la salud es lo más importante que tiene el ser humano.
Otro aspecto preocupante que se deriva de las fuertes lluvias es la afectación del agua para consumo humano, ya que cuando un acueducto o cisterna almacenan el líquido de forma incorrecta, los microorganismos van a colonizar el agua; y se deben extremar las medidas en refugios o albergues, ya que al ser espacios cerrados favorecen mucho la aparición y contagio de enfermedades.
“Todo este tipo de proceso aparece, igual que las enfermedades de piel, porque este es el único país del mundo donde la gente se baña en agua color chocolate, haciendo bombita con la boca, llenándose la boca de esa agua, y uno no se explica cómo no anda todo el mundo enfermo cuando vemos ese tipo de comportamiento”, censuró el facultativo.
Balcácer dijo que existe toda la posibilidad de que se produzcan cuadros infecciosos que contagien a todos en el hogar, lleguen a escuelas y colegios y se conviertan en factores de multiplicación.

