SAN CRISTOBAL: La audiencia para conocer la solicitud de medida de coerción contra el pastor Ángel Gabriel Capellán e Isaías Muñoz, vinculados a la Fundación Restaurando Vida, y que fue aplazada para el 11 de septiembre para someter a los menores a interrogatorios Gessel, tomó este jueves una dimensión distinta a la que inicialmente rodeó el caso: el Ministerio Público ha tipificado los hechos como trata de personas para fines de explotación, mientras sostiene que los menores encontrados bajo custodia de la fundación son las víctimas del proceso.
La precisión tiene una consecuencia importante: no es necesaria una querella de los padres para que el Ministerio Público actúe en defensa de los niños, según explicaron las autoridades al referirse al caso. De acuerdo con lo informado, varios de los menores presentan indicadores de maltrato, por lo que serán representados dentro del proceso aunque sus familiares no hayan acudido a presentar una denuncia.
La audiencia contra Capellán, de 69 años, e Isaías Muñoz se desarrollaba a puertas cerradas en el Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes del Palacio de Justicia de San Cristóbal, debido a la naturaleza del proceso y a la protección de los menores involucrados. Mientras la acusación avanza, la defensa intenta desmontarla desde otro ángulo.
Luis Carela, abogado del pastor Ángel Gabriel Capellán, explicó la suspensión de la audiencia y adelantó que ante el tribunal demostrarán su versión de los hechos. También reiteró que la Fundación Restaurando Vida contaba con permisos para operar y que, según sostiene, había recibido apoyo de instituciones estatales.
Manuel Soto Lara, abogado de la misma barra, afirmó además que son nueve los menores retenidos por las autoridades y sostuvo que ninguno de sus padres ha presentado una denuncia contra los acusados.
Pero para el Ministerio Público, la ausencia de esas querellas no cierra el caso. La posición oficial es que los niños son las posibles víctimas y que corresponde al Estado protegerlos y determinar qué ocurrió. La discusión llega al Palacio de Justicia después de que uno de los menores que permanecía en la fundación escapara y denunciara presuntos maltratos, lo que provocó una nueva intervención de las autoridades.
No era la primera vez que el lugar había llamado la atención de las autoridades
La presidenta ejecutiva del Conani, Ligia Pérez Peña, explicó que en septiembre de 2025 la oficina de Haina alertó al Ministerio Público sobre la existencia del espacio donde permanecían niños. En aquel momento se realizó un operativo, los menores fueron devueltos a sus familiares y se dio seguimiento a esas familias para evitar que volvieran a enviarlos al lugar. Según Pérez Peña, la Fiscalía de Niños, Niñas y Adolescentes había amonestado y advertido al pastor de que no podía continuar operando.
Entre la acusación y las familias que defienden la fundación
Mientras en el tribunal se discute la acusación, afuera también aparecen versiones que chocan. Una madre de una de las niñas retenidas por las autoridades llegó a expresar su indignación por la situación y aseguró que no ha podido conocer el estado de su hija.
“Ahora sí están secuestrados”, afirmó.
La mujer sostuvo que en el Conani no le han ofrecido detalles sobre la menor y defendió las condiciones en que, según ella, permanecía en la fundación. Aseguró que su hija estaba bien cuidada y que nunca fue maltratada. Su versión coincide con la de otros miembros de la comunidad que han salido en defensa del pastor y de la labor que durante años habría realizado la fundación.
Pero también existen vecinos que han cuestionado la presencia de personas procedentes de otros lugares dentro del mismo espacio donde permanecían los niños y han expresado preocupación por las condiciones de convivencia. A eso se suman otras contradicciones que todavía forman parte del rompecabezas.
Aurora Muñoz, hermana de Isaías Muñoz, aseguró anteriormente a Panorama que su hermano llevaba alrededor de cuatro meses como interno de la fundación y que no era padre de ninguno de los menores, en contraste con versiones ofrecidas previamente sobre su relación con los niños. También afirmó que la pastora le habría pedido trasladar a algunos menores hacia otros lugares.

