SANTO DOMINGO: Lo conocía lo suficiente para entrar a la casa, trabajar en ella y acompañar al artista a sus compromisos. Había instalado un aire acondicionado en su habitación y reparado el portón eléctrico de la vivienda. También, según la Policía, hacía encomiendas para el hogar y en ocasiones viajaba con él a bailes en distintas comunidades.
Ese vínculo laboral y de confianza es uno de los elementos que las autoridades colocan ahora en el centro de la investigación por el ataque contra Julián Oro Duro, ocurrido en su residencia de Brisa Oriental VI, en Santo Domingo Este, donde su esposa, Zeneida Socorro Castillo, murió y el merenguero resultó gravemente herido.
La persona a la que se refiere la Policía es Phillips Michael Tejeda Vásquez, técnico de acondicionadores de aire y uno de los cuatro hombres que las autoridades vinculan preliminarmente con el caso.
Tejeda Vásquez fue apresado mediante una orden de arresto y figura entre los principales investigados por el caso.

De acuerdo con la investigación, Tejeda Vásquez no era un desconocido para la familia. Su relación con el artista se había construido a través de trabajos en sus propiedades y de una cercanía que iba más allá de una reparación puntual.
Pero, según la versión policial, esa conexión habría servido también para establecer contacto con otros dos de los señalados: Kevin Dariel Germán Troncoso, alias Yandel, de 23 años, y Juan Carlos Hernández García, alias Peña.



La Policía sostiene que Tejeda Vásquez habría contactado a ambos para participar en el hecho. Yandel se entregó a las autoridades el martes 22 de septiembre, mientras Hernández García fue apresado mediante una orden de arresto.
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El cuarto nombre incorporado a la investigación es Lawrence Mark Liranzo Marcos, alias Chiquito, de 18 años, quien también era conocido por la familia del artista. Según las autoridades, realizaba trabajos relacionados con la construcción de una villa propiedad de Julián Oro Duro, ubicada en Guerra.
Así, la investigación policial describe una trama en la que, al menos según los elementos recopilados hasta ahora, algunos de los hombres señalados no llegaron a la familia desde fuera: ya tenían algún tipo de acceso o vínculo con el entorno del artista.
Una casa que no era desconocida
El detalle sobre Tejeda Vásquez adquiere relevancia por el tipo de trabajos que, según la Policía, había realizado.
No solo conocía la propiedad. Había intervenido en puntos concretos de ella: instaló un acondicionador de aire en la habitación de Julián Oro Duro y reparó el portón eléctrico de la vivienda.
A esto se sumaban las encomiendas que realizaba para el hogar y los desplazamientos junto al merenguero para compromisos artísticos.
La Policía no ha establecido públicamente, en la información difundida, cuál de esas relaciones habría sido utilizada para facilitar el ataque ni qué función específica habría desempeñado cada uno de los cuatro señalados dentro del hecho más allá de los contactos que atribuye a Tejeda Vásquez y de la participación que preliminarmente les atribuye.
Ese punto permanece bajo investigación.
La escena previa al ataque
Entre los elementos que las autoridades dicen haber levantado hay un detalle particularmente revelador sobre lo ocurrido dentro de la vivienda antes del desenlace violento.
La Policía informó que Zeneida Socorro Castillo habría preparado alimentos y jugos para quienes, según la investigación, terminarían atacándola.
El dato retrata las primeras horas del episodio desde una escena cotidiana: la mujer recibe a personas a las que, de acuerdo con la versión policial, no habría tratado inicialmente como extraños o amenazas.
Después vendrían los golpes y las heridas de arma blanca que le provocaron la muerte.
Julián Oro Duro, por su parte, fue atacado cuando regresó a la residencia y permanece ingresado en un centro médico, mientras las autoridades continúan reconstruyendo la secuencia y delimitando la responsabilidad individual de cada uno de los investigados.
La Policía Nacional, junto al Ministerio Público, mantiene abierta la investigación y continúa levantando evidencias para establecer con precisión cómo se produjo el ataque, cuál fue la participación de cada señalado y qué otros elementos pudieron intervenir en la planificación del hecho.

