Las autoridades informaron que tres civiles perdieron la vida, entre ellas, un guardia de seguridad de la mezquita
WASHINTON: El Presidente de Estados Unidos Donald Trump calificó este lunes de «terrible» el tiroteo masivo registrado en el Centro Islámico de San Diego, en el estado de California, un ataque que ha dejado un saldo preliminar de cinco personas fallecidas, incluidos los dos jóvenes atacantes que perpetraron la agresión.
«Van a ofrecer una sesión informativa y se trata de una situación terrible», declaró el mandatario estadounidense ante los medios de comunicación durante un acto oficial en la Casa Blanca, haciendo referencia al informe detallado que presentará el director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Kash Patel.
Trump añadió que ya ha comenzado a recibir las primeras actualizaciones de inteligencia por parte de las agencias de seguridad y enfatizó el compromiso de su administración con el caso: «Examinaremos el asunto con gran detenimiento», aseguró.
De acuerdo con los datos preliminares de la investigación coordinada por el FBI, los dos sospechosos del ataque armado eran adolescentes de entre 17 y 19 años de edad.
Los cuerpos de ambos presuntos tiradores fueron localizados por las fuerzas del orden en el interior de un vehículo estacionado en las inmediaciones del recinto religioso, presentando heridas que indican que habrían muerto por «disparos autoinfligidos» tras cometer el atentado.
El ataque tuvo lugar en la mezquita más grande del condado de San Diego, un punto de congregación importante para la comunidad islámica local.
Entre las tres víctimas civiles que perdieron la vida en el lugar, las autoridades destacaron la labor de un guardia de seguridad del centro, quien falleció tras intervenir activamente para hacer frente a los tiradores y repeler la agresión, evitando una tragedia aún mayor dentro de las instalaciones.

