El papa León XIV inició este viernes una visita apostólica de doce días por Uruguay, Argentina y Perú, un recorrido que el Vaticano define como un “viaje muy deseado” y que marca su primer gran desplazamiento internacional en Latinoamérica después de una reciente intervención quirúrgica por cáncer de pulmón.
El pontífice pronunciará 36 discursos en español y realizará 14 vuelos durante una agenda centrada en la unidad, la justicia social y el acercamiento a comunidades vulnerables. (APLA NEWS)
CIUDAD DEL VATICANO. El papa León XIV emprendió este 6 de noviembre una gira pastoral por Uruguay, Argentina y Perú, países con los que mantiene una estrecha relación debido a su trayectoria como religioso agustino y misionero en América Latina. El viaje se extenderá hasta el 17 de noviembre y es considerado uno de los más importantes de su pontificado.
Según el Vaticano, el pontífice vivió dos décadas en Perú y recorrió gran parte del continente como prior general de la Orden de San Agustín. Por ello, la Santa Sede considera que esta visita representa simbólicamente un regreso a casa.
El vuelo papal, operado por Ita Airways, despegó desde Roma acompañado por una delegación vaticana y alrededor de 80 periodistas internacionales. Su primera escala es Montevideo, donde fue recibido por el presidente uruguayo Yamandú Orsi.
Primer viaje tras superar una cirugía por cáncer de pulmón
La gira adquiere una relevancia especial porque se realiza pocas semanas después de que el pontífice fuera sometido a una operación en la que le extirparon un tumor maligno y parte de un pulmón. El Vaticano informó que la recuperación fue satisfactoria y que el papa retomó completamente sus actividades habituales.
El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, afirmó que no se han adoptado medidas sanitarias extraordinarias para este viaje y destacó que el pontífice se encuentra en condiciones de cumplir íntegramente la agenda prevista.
Durante el recorrido, León XIV pronunciará 36 discursos, todos en español, idioma que utilizará en sus encuentros con fieles, líderes religiosos, autoridades civiles y representantes de distintos sectores sociales.
Uruguay abre una gira centrada en las comunidades vulnerables
La primera etapa del viaje se desarrolla en Uruguay. Allí, el pontífice sostendrá reuniones con autoridades nacionales y visitará lugares emblemáticos vinculados a la acción social de la Iglesia.
Uno de los momentos más significativos será su visita al barrio Casavalle, considerado una de las zonas más vulnerables del país. También tiene previsto acudir a la Universidad Católica del Uruguay y desplazarse a las ciudades de Paysandú y Florida, asociadas a importantes expresiones de fe popular uruguaya.
Argentina y Perú ocuparán la mayor parte de la agenda
La etapa argentina comenzará el 8 de noviembre con una reunión con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada. Además, el pontífice desarrollará actividades relacionadas con el mundo laboral, la justicia social y el acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad. Entre las visitas previstas figura el centro Pequeño Cottolengo Don Orione y una prisión argentina.
Posteriormente viajará a Perú, país donde desarrolló gran parte de su labor pastoral. En Lima participará en encuentros con jóvenes y representantes de diversos sectores sociales. Además, visitará Chiclayo, ciudad donde ejerció como obispo, así como Zaña, Cusco y Pucallpa.
Perú será el momento más emotivo del recorrido
El Vaticano considera que la visita a Perú posee una dimensión especial debido a los profundos vínculos personales del pontífice con ese país. Allí se reunirá con sacerdotes, seminaristas, agentes pastorales y representantes universitarios.
Asimismo, celebrará encuentros con comunidades amazónicas y participará en actos religiosos multitudinarios antes de concluir el viaje con una misa de despedida en Lima y Callao el 16 de noviembre. Posteriormente regresará a Roma el día 17.
La gira representa el sexto viaje apostólico internacional de León XIV y busca transmitir un mensaje de comunión, unidad y cercanía con las comunidades latinoamericanas, de acuerdo con la Santa Sede.

