Nos gustaría que se sumaran a los Acuerdos de Abraham. Sería algo histórico si lo hicieran y, sinceramente, pienso que nos lo deben. Creo que sería realmente una señal tremenda”, aseguró Trump
WASHINTON: El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, condicionó este miércoles la firma de un eventual acuerdo de paz con Irán a que los principales aliados de Washington en Oriente Medio, entre ellos potencias regionales como Arabia Saudí y Qatar, se adhieran formalmente a los Acuerdos de Abraham para normalizar sus lazos diplomáticos con Israel.
“No estoy seguro de que debamos cerrar el acuerdo si no firman para unirse a los Acuerdos de Abraham”, manifestó el mandatario estadounidense durante el desarrollo de una reunión de su gabinete ejecutivo en la Casa Blanca, escenario en el cual afirmó de manera categórica que los países árabes aliados le “deben” ese gesto a la diplomacia norteamericana.
Trump reveló que ya planteó esta exigencia formal el pasado sábado durante una conferencia telefónica de alto nivel con jefes de Estado y representantes gubernamentales de Arabia Saudí, Baréin, Qatar, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Pakistán y Turquía, en el marco de las deliberaciones multilaterales para desactivar el conflicto con Teherán.
“Nos gustaría que se sumaran a los Acuerdos de Abraham. Sería algo histórico si lo hicieran y, sinceramente, pienso que nos lo deben. Creo que sería realmente una señal tremenda”, insistió el jefe de Estado.
El nuevo condicionamiento fijado por la Casa Blanca se introduce en una fase crucial de los contactos diplomáticos.
A lo largo de la última semana, Estados Unidos e Irán han intensificado sus negociaciones bilaterales —utilizando los canales de mediación provistos por el gobierno de Pakistán— con el objetivo de pactar un cese de las hostilidades bélicas iniciadas en febrero y viabilizar el desbloqueo logístico del estrecho de Ormuz, un paso marítimo vital para el comercio energético global.
La inclusión de la cláusula sobre los Acuerdos de Abraham añade una variable de alta complejidad al esquema de pacificación.
Un eventual reconocimiento diplomático entre Arabia Saudí e Israel representaría un vuelco de primer orden en el equilibrio geopolítico del tablero de Oriente Medio.
Sin embargo, la monarquía de Riad ha mantenido históricamente una postura vertical al respecto, supeditando cualquier normalización con el Estado judío a la apertura de un camino creíble e irreversible para el establecimiento y consolidación de un Estado palestino independiente.
La administración demócrata anterior de Joe Biden intentó reactivar este acercamiento sin éxito, puesto que las mesas de negociación quedaron completamente suspendidas tras los atentados perpetrados por Hamás el 7 de octubre de 2023 y el posterior despliegue de las operaciones militares de Israel en la Franja de Gaza.
Los Acuerdos de Abraham constituyen el andamiaje bandera de la política exterior de Trump en la región, habiendo sido estructurados y promovidos durante su primer mandato presidencial.
Dichos tratados internacionales permitieron que Israel formalizara y entablara vínculos diplomáticos y comerciales plenos con los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marruecos, rompiendo con el histórico consenso de aislamiento árabe a Tel Aviv y reconfigurando las alianzas estratégicas frente a la influencia de Irán.

