LA HABANA, CUBA: Cuba enfrentará este lunes una de las jornadas más críticas de su crisis energética reciente, con un apagón que dejará sin electricidad al 73 % del país durante el horario de mayor demanda, según el parte oficial de la Unión Eléctrica (UNE).
Déficit extremo de generación para la tarde-noche
La UNE informó que solo dispondrá de 910 megavatios (MW) para cubrir una demanda máxima estimada de 3.300 MW. Debido a esto, la afectación real prevista alcanzará 2.410 MW, lo que obligará a desconectar simultáneamente a la mayor parte de la isla.
Esta cifra representa una de las tasas más altas desde que Cuba comenzó a publicar estadísticas energéticas en 2022. El récord previo se registró el 29 de julio, cuando el mayor apagón del día afectó al 74 % del territorio nacional.
Termoeléctricas fuera de servicio y presión por falta de combustible
Diez de las 16 unidades termoeléctricas permanecen fuera de operación por averías o mantenimiento. Esta fuente aporta alrededor del 40 % de la matriz energética cubana y depende del crudo nacional.
Por otra parte, los motores de generación —responsables de otro 40 % del suministro— continúan paralizados por falta de diésel y fueloil importado, afectados por el asedio petrolero de Estados Unidos desde enero.
El 20 % restante proviene de gas y fuentes renovables, especialmente energía solar, que ha recibido apoyo técnico de China.
Apagones prolongados y deterioro del sistema eléctrico
El Gobierno cubano reconoce que la situación del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) es “crítica”. En La Habana, los apagones superaron recientemente las 30 horas continuas, según el reporte diario de la UNE.
Expertos independientes estiman que el saneamiento completo del SEN requeriría entre 8.000 y 10.000 millones de dólares, una cifra inalcanzable para la economía cubana, que atraviesa más de seis años de contracción.
Una crisis energética que paraliza la economía
La crisis energética ha golpeado severamente la actividad estatal, que podría contraerse al menos un 10,3 % este año, tras una caída acumulada superior al 15 % en los cinco años previos.
Además, la isla necesita más de 100.000 barriles de petróleo diarios para cubrir su demanda, pero solo produce alrededor de 40.000. El resto debe importarlo, lo que se ha vuelto cada vez más difícil por la falta de divisas y las sanciones.
La UNE mantiene la alerta sobre posibles afectaciones adicionales si se producen nuevas averías o fallas en la red. Hasta el momento, el país continúa enfrentando apagones prolongados y una infraestructura eléctrica cada vez más deteriorada.

