Integrantes del grupo armado habrían colocado varios dispositivos en los alrededores de la carretera con el propósito de atacar a las tropas
COLOMBIA: Un soldado colombiano murió y otros dos resultaron heridos por la explosión de un área minada instalada cerca de la vía Panamericana, en el departamento de Nariño, al suroeste de Colombia.
Los militares acudieron al sector de Puente Mayo después de recibir una alerta sobre la presencia de un presunto artefacto explosivo improvisado en este importante corredor carretero, que comunica diferentes poblaciones del sur del país y conduce hacia la frontera con Ecuador.
Explosivos detonaron durante inspección militar
Elementos del Batallón de Infantería Liviana número 9 Batalla de Boyacá realizaban labores de verificación para neutralizar la amenaza cuando se produjo la detonación.
Inicialmente fueron reportados tres soldados lesionados. Personal de sanidad en combate los atendió en el lugar, pero José Manuel López Villada murió debido a la gravedad de sus heridas.
Los otros dos uniformados fueron evacuados hacia un centro asistencial, donde permanecen bajo atención médica. El Ejército también dispuso el acompañamiento de un equipo interdisciplinario para la familia del soldado fallecido.
Ejército señala a disidencia de las FARC
Las primeras investigaciones atribuyen la instalación de los explosivos a la Estructura Franco Benavides, integrada al Estado Mayor Central, una de las principales disidencias de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
La organización señalada está relacionada con Néstor Gregorio Vera, alias “Iván Mordisco”, quien no se acogió al acuerdo de paz firmado entre las FARC y el Estado colombiano.
De acuerdo con la hipótesis preliminar, integrantes del grupo armado habrían colocado varios dispositivos en los alrededores de la carretera con el propósito de atacar a las tropas. Hasta el momento no se han reportado personas detenidas por este hecho ni una reivindicación pública de la organización.
Las autoridades advirtieron que la presencia de explosivos en la vía Panamericana también representa un peligro para transportistas, pasajeros y habitantes de las comunidades cercanas.
Escalan ataques contra fuerzas de seguridad
El ataque ocurrió después de una serie de operaciones militares desarrolladas en Nariño. El presidente Abelardo de la Espriella informó que siete presuntos integrantes de grupos disidentes murieron y cinco fueron capturados durante una acción realizada previamente en el departamento.
“Por cada soldado o policía que asesinen, haré caer sobre los criminales todo el peso y toda la fuerza legítima del Estado. No nos van a doblegar”, afirmó el mandatario.
De la Espriella ha colocado la seguridad como uno de los principales ejes de su gobierno y suspendió las negociaciones de paz iniciadas durante la administración anterior. Desde entonces, distintas organizaciones armadas han incrementado los ataques con explosivos y drones contra instalaciones y unidades de la fuerza pública.
En hechos separados, el Ejército de Liberación Nacional reconoció la autoría de dos ataques con drones explosivos contra la policía en Cesar, los cuales no dejaron víctimas, así como una ofensiva contra una instalación militar en Ocaña donde murieron tres soldados.
Tras la detonación en Nariño, las operaciones continuaron en la zona para localizar a los responsables y descartar la presencia de más artefactos sobre la vía Panamericana.

