SANTO DOMINGO,RD: El Estadio Olímpico Félix Sánchez vivió la noche del lunes una de esas jornadas capaces de trascender los resultados deportivos. Las medallas de oro, los récords y la presencia de las principales figuras del atletismo nacional encendieron las graderías y provocaron una celebración colectiva marcada por el orgullo de representar a la República Dominicana.
El momento más esperado llegó con la participación de Marileidy Paulino, campeona olímpica y principal referente del deporte dominicano. Desde que apareció en la pista, los aplausos y las ovaciones confirmaron que buena parte del público había acudido al estadio con la ilusión de verla competir por primera vez en suelo dominicano.
Paulino integró junto a Erick Sánchez, Anabel Medina y Christopher Melenciano el relevo mixto 4×400 que conquistó la medalla de oro. El cuarteto dominicano se impuso con tiempo de 3:10.57, estableciendo un nuevo récord de los Juegos Centroamericanos y del Caribe y desatando una de las celebraciones más intensas de la noche.

Cada vuelta al óvalo fue acompañada por los gritos de una afición que se levantó de sus asientos para impulsar al equipo. Cuando Paulino entró en acción, el ruido aumentó y el Félix Sánchez se transformó en una gran bandera tricolor, con el público siguiendo cada zancada de la campeona olímpica hasta concretarse el triunfo.
Pero la noche también sirvió para mirar hacia el futuro. La velocista Liranyi Alonso se proclamó campeona de los 100 metros femeninos con registro de 11.10 segundos, una actuación que, además de otorgarle otra medalla de oro al país, estableció un nuevo récord centroamericano.
El triunfo de Alonso despertó una celebración especial. El público dominicano no solo reconoció su victoria, sino que pareció descubrir sobre la pista a una atleta llamada a convertirse en una de las grandes figuras del deporte nacional. En una misma jornada, los aficionados pudieron admirar a la campeona olímpica Paulino y contemplar en Alonso el posible futuro del atletismo dominicano.
La buena asistencia aportó color y energía a una noche en la que las competencias se vivieron con entusiasmo desde las graderías. Banderas, aplausos, fotografías y expresiones de orgullo acompañaron a los atletas, quienes encontraron en el público un impulso adicional para protagonizar una jornada histórica.

Entre las personalidades presentes estuvieron el ministro de Deportes, Kelvin Cruz, y el presidente de Centro Caribe Sports, Luisín Mejía, quienes compartieron con los aficionados las emociones de una noche especialmente productiva para la delegación anfitriona.
Las dos preseas doradas tuvieron también un peso importante para una República Dominicana que mantiene una intensa batalla por ocupar el quinto lugar del medallero de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. Cada victoria fue celebrada no solo como un logro individual o de equipo, sino como un aporte decisivo a la posición general del país.
Al concluir la jornada, el Estadio Olímpico Félix Sánchez había sido escenario de mucho más que dos medallas de oro y dos nuevos récords. Fue una noche de encuentro entre los atletas y su gente, de reconocimiento a una campeona consagrada y de esperanza ante el surgimiento de una nueva estrella.
Marileidy Paulino y Liranyi Alonso encabezaron la celebración sobre la pista, pero el público dominicano también ganó su propia competencia. Con su entusiasmo, su respaldo y su pasión, convirtió la jornada del lunes en una de las noches más vibrantes de Santo Domingo 2026.

