GINEBRA: La Misión Internacional Independiente de la ONU para Venezuela advirtió este miércoles que, a pesar de algunos avances tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, el aparato represivo del Estado venezolano permanece “intacto” y continúa siendo responsable de graves violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad.
Mejoras “limitadas” que no cambian la estructura represiva
En su informe más reciente, la misión señala que la reducción de algunas formas severas de represión —como las detenciones prolongadas y las desapariciones forzadas— es significativa, pero no representa una transformación real del sistema que permitió esos abusos. La presidenta de la misión, Sofía Macher, afirmó que las mejoras no están acompañadas de reformas institucionales que garanticen continuidad o protección efectiva de los derechos humanos.
Leyes represivas y cuerpos de seguridad sin cambios
El documento subraya que las leyes usadas para criminalizar la disidencia siguen vigentes, mientras que los servicios de inteligencia y las fuerzas de seguridad mantienen las mismas estructuras, políticas y prácticas que operaban durante el gobierno de Maduro. Además, no se ha desmantelado a los “colectivos”, grupos civiles armados progubernamentales que continúan siendo una fuente de intimidación y violencia en comunidades vulnerables.
Persisten torturas y malos tratos en centros de detención
La misión documentó 64 nuevos casos de tortura desde enero, incluyendo métodos como intubación forzada, confinamiento en cisternas subterráneas —conocido como “la máquina del tiempo”— y condiciones degradantes en centros como El Rodeo I y Fuerte Guaicaipuro. Las denuncias incluyen privación de alimentos, exposición al frío y encierro en espacios similares a fosas subterráneas.
Periodistas y sociedad civil siguen bajo presión
El informe también advierte que periodistas, activistas y organizaciones sociales continúan enfrentando obstáculos y hostigamiento en su labor cotidiana. Al menos 19 funcionarios previamente identificados por la misión como responsables de violaciones graves siguen ocupando puestos clave, lo que evidencia la persistencia de la impunidad.
Excarcelaciones y mayor margen para protestas, pero sin garantías
En el lado positivo, la misión reconoce la excarcelación de cientos de presos políticos y un “margen algo mayor” para protestas y reuniones públicas. Sin embargo, advierte que estos cambios no están respaldados por reformas profundas, por lo que podrían revertirse en cualquier momento.

