El Departamento de Estado afirmó que más de 9,000 ciudadanos han regresado sanos y salvos desde el fin de semana, muchos por sus propios medios
WASHINTON:El Departamento de Estado informó este martes que está gestionando aviones militares y vuelos chárter para trasladar a ciudadanos estadounidenses que buscan salir de Medio Oriente, en medio de la escalada del conflicto tras las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán.
“Estamos asegurando activamente aviones militares y vuelos chárter para ciudadanos estadounidenses que desean salir del Medio Oriente”, señaló Dylan Johnson, secretario de Estado adjunto para Asuntos Públicos, en una publicación en la red social X.
Según Johnson, la dependencia ha estado en contacto con casi 3,000 estadounidenses que intentan abandonar la región o que han solicitado información sobre cómo hacerlo. Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, indicó que unas 1,500 personas han pedido asistencia directa para salir.
En Israel, cerca de 500 estadounidenses se comunicaron con el Departamento de Estado para solicitar ayuda, y más de 130 ya han podido salir del país. Se prevé que otros 100 abandonen territorio israelí este martes, de acuerdo con funcionarios estadounidenses, indicó.
El Departamento de Estado afirmó que más de 9,000 ciudadanos han regresado sanos y salvos desde el fin de semana, muchos por sus propios medios. Sin embargo, reconoció que las restricciones del espacio aéreo han complicado los esfuerzos oficiales.
Hemos tenido un par de casos en los que teníamos aviones en el aire y en camino y desafortunadamente el espacio aéreo se cierra y tienen que regresar”, explicó Rubio ante periodistas en el Capitolio.
Se están organizando vuelos chárter desde Jordania, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
En los países donde los aeropuertos permanecen cerrados, Washington coordina traslados por vía terrestre hacia naciones con conexiones aéreas disponibles, como Egipto y Omán. La operación ocurre en el marco de la mayor reducción diplomática de Estados Unidos en Medio Oriente desde la guerra de Irak en 2003.
Desde el inicio de los ataques contra Irán el fin de semana, el gobierno ha ordenado la salida de diplomáticos no esenciales y sus familias de al menos seis países y recomendó a los estadounidenses abandonar 14 naciones de la región, entre ellas Bahréin, Egipto, Irán, Irak, Israel, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Qatar, Arabia Saudita, Siria, Emiratos Árabes Unidos y Yemen.
Además, varias embajadas cerraron sus servicios al público y el consulado estadounidense en Karachi, Pakistán, suspendió por completo sus operaciones.
Un ataque con drones contra la embajada en Riad provocó daños limitados en la estructura, aunque no se reportaron víctimas. También se registraron impactos de drones en las inmediaciones de la embajada en Kuwait, sin heridos.
La reducción de personal ha afectado la prestación de servicios consulares en distintos puntos de la región y ha limitado la coordinación con gobiernos aliados en plena escalada del conflicto. La situación ha generado cuestionamientos sobre la preparación del gobierno ante una crisis de esta magnitud.
Shawn VanDiver, presidente del grupo AfghanEvac, señaló que ordenar la salida de ciudadanos sin ofrecer vías claras de evacuación puede reflejar fallas en la respuesta institucional. Recordó que durante la retirada de Afganistán en 2021 se evacuaron 121,000 personas en cuestión de días.
Se estima que decenas de miles de estadounidenses, muchos con doble nacionalidad, residen en países como Israel, Líbano, Egipto e Irán, aunque el Departamento de Estado no ofrece cifras oficiales, ya que los ciudadanos no están obligados a registrar su presencia en el extranjero, señaló

