El servicio de streaming de música de la empresa tecnológica, Apple Music, ha respaldado al puertorriqueño desde sus inicios.
ESTADOS UNIDOS: Más allá del clima político en Estados Unidos y de las críticas del presidente Donald Trump, Bad Bunny sigue contando con apoyos de figuras influyentes.
Este sábado, Tim Cook, CEO de Apple, compartió una foto junto al artista en la antesala del Super Bowl LX.
En la publicación, que se volvió viral, se aprecia a Cook sonriente mientras el puertorriqueño luce lentes oscuros y una expresión más seria.
El empresario aprovechó para expresar su entusiasmo por el espectáculo que encabezará el Bunny: “No puedo esperar más”, escribió a sus más de 14 millones de seguidores.
Aunque Apple ha acompañado la carrera del artista desde sus inicios, el foco sigue estando en Bad Bunny y su preparación para el Halftime Show. La compañía ha destacado su impacto en la cultura pop mundial y cómo ha roto barreras llevando la música caribeña en español a audiencias globales.
El Super Bowl 2026 quiere romper récords
El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX prevé superar la actuación de Shakira y Jennifer López en 2020, que fue vista por 103 millones de televidentes en Estados Unidos, y convertirse en el show latino más visto en la historia de la televisión estadounidense.
Bunny, el artista más reproducido en Spotify en 2025, se presentará ante más de 120 millones de espectadores solo en Estados Unidos.
Entre las expectativas del evento también se especula sobre si el boricua aprovechará la plataforma para enviar un mensaje político, como lo hizo el pasado domingo en los Grammys contra el ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas).
La duda refleja los equilibrios que maneja la NFL en la emisión más vista del año, mientras la competición deportiva más poderosa del mundo se encuentra en el punto de mira del movimiento MAGA desde que se anunció al artista para liderar un recital principalmente en español.
El propio Donald Trump, que el año pasado fue el primer mandatario en ejercicio en asistir al Super Bowl, declinó esta vez su asistencia al duelo entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks.

