SANTO DOMINGO ESTE: Las intensas precipitaciones registradas durante las últimas horas volvieron a generar situaciones de vulnerabilidad en el sector Los Tres Brazos.
Decenas de familias reportaron daños materiales severos en sus hogares y pertenencias. Los residentes de esta demarcación perteneciente a la provincia Santo Domingo manifestaron su profunda preocupación.
Esto se debe a la persistencia de un problema histórico que se agudiza con cada ciclo de lluvias. Dicho problema provoca el colapso temporal del tránsito y el ingreso de agua contaminada a las viviendas.
Testimonios de afectados y obstrucción de drenajes
Durante un recorrido por la zona, los comunitarios señalaron que la acumulación masiva de agua responde principalmente al deterioro.
También se debe a la falta de mantenimiento continuo y la obstrucción de una cañada situada en las inmediaciones del vecindario. Vecinos como Santa Encarnación explicaron que, al encontrarse el cauce limitado por los desechos, el caudal retorna e ingresa con fuerza a la vía pública.
Asimismo, el agua entra a los hogares.
- Trabajos inconclusos: Los habitantes cuestionaron la efectividad de las intervenciones pasadas realizadas por cuadrillas oficiales. Además, aseguraron que las labores de limpieza se interrumpieron prematuramente sin solucionar el fondo de la problemática.
- Pérdidas materiales: Ciudadanas como Glenda Santana y residentes identificadas como Liz relataron la pérdida de enseres domésticos esenciales. Entre ellos se incluyen camas, gaveteros y prendas de vestir. Por lo tanto, las familias quedaron en condiciones de extrema precariedad.
Llamado al cabildo y medidas de mitigación
Ante este escenario de vulnerabilidad, los comunitarios hicieron un llamado directo al alcalde de Santo Domingo Este, Dio Astacio, para que disponga un operativo de saneamiento profundo.
También exigen que se concluyan los trabajos de acondicionamiento en la cañada local.
Los residentes enfatizan la urgencia de intervenciones estructurales duraderas. Estas deberían salvaguardar la salud de los menores de edad y proteger el patrimonio de las familias trabajadoras.
Esto es fundamental ante la amenaza constante de nuevos fenómenos meteorológicos en la región.



