ESTADOS UNIDOS: Los Los Angeles Dodgers encabezan el gasto entre los cuatro equipos que siguen en carrera por la Serie Mundial de 2026, con una cifra estimada de US$522.7 millones en nómina y obligaciones fiscales. En el extremo opuesto están los Cleveland Guardians, con US$74.8 millones, mientras que los Tampa Bay Rays y los Milwaukee Brewers también compiten con presupuestos considerablemente menores.
Según las cifras de Cot’s Contracts citadas en el análisis de The Athletic, los Brewers registran un gasto de US$144.5 millones y los Rays, de US$96 millones. Los Guardians completan la lista con US$74.8 millones. Además, los Dodgers afrontan una factura estimada de US$183 millones por el impuesto de lujo, lo que amplía la diferencia económica entre los cuatro aspirantes.
Esta disparidad vuelve a poner sobre la mesa el debate acerca de un posible límite salarial en las Grandes Ligas. Los propietarios y el comisionado Rob Manfred buscan incluir ese mecanismo en el próximo convenio colectivo, mientras que la Asociación de Jugadores se ha opuesto históricamente a su implementación. El acuerdo vigente expira el 2 de diciembre de 2026, y se prevé un cierre patronal si las partes no alcanzan un nuevo pacto.
La diferencia también se refleja en las alineaciones. Los Dodgers destinan US$160.6 millones a sus bateadores, frente a US$52.9 millones de Milwaukee, US$31.7 millones de Cleveland y US$19.4 millones de Tampa Bay. Uno de los ejemplos más claros de la capacidad económica de Los Ángeles es el contrato de Kyle Tucker, firmado por cuatro años y US$240 millones.
El bono por firmar de Tucker, de US$64 millones, supera el gasto salarial total que cada uno de los otros tres equipos destina a su alineación titular. Los Dodgers también cuentan con figuras de contratos elevados, como Shohei Ohtani, Freddie Freeman y Mookie Betts.
En contraste, los Rays han construido buena parte de su ofensiva con jugadores jóvenes y adquisiciones estratégicas. Junior Caminero, autor de 42 jonrones en la temporada, y Yandy Díaz son piezas centrales de una alineación cuyo costo ronda los US$19.4 millones, según el desglose presentado. Ambos llegaron desde Cleveland mediante cambios distintos, una muestra de la estrategia de Tampa Bay para identificar talento y aprovechar el mercado de transacciones.
Los Brewers también dependen en gran medida de jugadores desarrollados por la organización. Jackson Chourio, Brice Turang, Garrett Mitchell, Cooper Pratt y Sal Frelick forman parte de una estructura que prioriza el desarrollo interno. Christian Yelich, cuyo salario asciende a US$24 millones, representa cerca del 45 % del costo de la alineación de Milwaukee.
Cleveland sigue un modelo similar. Nueve de los 14 bateadores incluidos en su roster de la Serie Divisional fueron seleccionados o firmados originalmente por los Guardians. José Ramírez, quien llegó a la organización tras firmar por US$50,000 en 2009, percibe US$18.3 millones, más que el resto de los integrantes de la alineación del club en conjunto.
La brecha es aún mayor en las rotaciones abridoras. Los Dodgers destinan US$86.1 millones a sus lanzadores abridores, frente a US$20.7 millones de Tampa Bay, US$7.6 millones de Cleveland y US$5.6 millones de Milwaukee. Los contratos de Yoshinobu Yamamoto, Blake Snell y Tyler Glasnow, junto con la adquisición de Tarik Skubal, reflejan la profundidad económica de la organización californiana.
En los cuerpos de relevistas, la diferencia es menor, aunque Los Ángeles vuelve a encabezar el gasto con US$41.2 millones. Milwaukee destina US$18.4 millones, Tampa Bay US$15.3 millones y Cleveland US$9.4 millones. Pese a su inversión, los Dodgers terminaron la temporada novenos en efectividad de sus relevistas, por detrás de los Brewers, terceros, y los Guardians, sextos.
Los cuatro equipos representan modelos distintos de construcción de plantillas. Los Dodgers combinan contratos de alto valor con la adquisición de estrellas, mientras que los Rays, Brewers y Guardians dependen en mayor medida del desarrollo de jugadores, el scouting y los cambios para mantenerse competitivos.
La postemporada pondrá a prueba esos modelos. Los Dodgers buscan su tercer título de Serie Mundial desde 2020, mientras que Milwaukee, Tampa Bay y Cleveland intentan demostrar que también es posible competir por el campeonato con una inversión considerablemente menor.

