ECUADOR: El ex presidente Rafael Correa afirmó que Ecuador debe ofrecer una disculpa formal a México para avanzar hacia la normalización de las relaciones bilaterales, deterioradas tras el asalto policial a la embajada mexicana en Quito en abril de 2024. Correa calificó el hecho como una “violación grave” del derecho internacional.
Correa insiste en que Ecuador debe rectificar
El exmandatario señaló que la crisis diplomática continúa afectando la imagen del país y que la única vía para reconstruir la confianza es reconocer el error cometido. Según explicó, la ruptura de relaciones con México fue consecuencia directa de una acción que “jamás debió ocurrir” y que dejó a Ecuador en el centro de críticas internacionales.
El asalto a la embajada mexicana sigue generando repercusiones
El conflicto se originó cuando fuerzas policiales ingresaron a la sede diplomática mexicana para detener al exvicepresidente Jorge Glas, quien había recibido asilo político. México denunció la incursión como una violación de su soberanía y del principio de inviolabilidad de las misiones diplomáticas, lo que llevó a la suspensión de relaciones y a una demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
Correa critica la postura del Gobierno ecuatoriano
Correa cuestionó que el Gobierno de Ecuador mantenga una posición que, a su juicio, dificulta la resolución del conflicto. Aseguró que insistir en justificar el operativo policial “solo prolonga el aislamiento diplomático” y afecta la credibilidad del país en la región.
México mantiene su exigencia de disculpa y garantías
El Gobierno mexicano ha reiterado que la normalización de relaciones depende de una disculpa pública y de garantías de no repetición. Hasta el momento, Ecuador no ha emitido una declaración que cumpla con esas condiciones, aunque ha manifestado disposición al diálogo.
La crisis entre ambos países ha generado preocupación en organismos internacionales y en gobiernos latinoamericanos, que han llamado a resolver el conflicto mediante mecanismos diplomáticos. La CIJ continúa analizando el caso, mientras México sostiene que el asalto a su embajada constituye una violación del derecho internacional.
Correa insistió en que Ecuador debe actuar con responsabilidad para evitar mayores consecuencias diplomáticas. El Gobierno ecuatoriano no ha respondido directamente a las declaraciones del expresidente, pero ha reiterado que seguirá defendiendo su posición ante instancias internacionales.

