• Vie. Ago 28th, 2026

A 14 años del disparo, Francina Hungría confiesa: “No me siento segura

PorROBBY GABRIEL

Ago 28, 2026

SANTO DOMINGO: La activista Francina Hungría reveló que continúa enfrentando graves secuelas físicas y emocionales a casi 14 años de haber sido víctima de un disparo durante un intento de asalto.

Explicó que, desde el ataque, ocurrido el 23 de noviembre de 2012, ha tenido que someterse en ocho ocasiones a cirugías en el ojo afectado.

“Después de ese disparo, cada cuatro o cinco años yo tengo que hacerme una nueva cirugía. Ocho veces me han operado este ojo porque a mí me lo sacaron y el implante que me pusieron mi cuerpo no lo asimila y lo arroja para fuera”, relató.

La ingeniera detalló que actualmente utiliza dos prótesis que su organismo rechaza, situación que le provoca secreciones constantes y la obliga a llevar pañuelos desechables consigo.

Hungría también habló de las consecuencias emocionales que le dejó el hecho y aseguró que todavía vive con temor y estrés postraumático.

“Desde ese día no puedo salir de mi casa porque no me siento segura. Vivo con estrés postraumático, tengo que medicarme para poder dormir”, manifestó durante una entrevista en el programa “Filo con Filo”.

Según explicó, el impacto psicológico del suceso se mantiene presente incluso en situaciones cotidianas. “Si me llaman dos veces consecutivo mis padres, yo pienso que les pasó algo porque vivo con la tragedia debajo del brazo”, expresó la líder social.

Cuestiona revisión de pena

Hungría contó que recientemente recibió una llamada en la que le informaron que Melvin Pérez, uno de los imputados en su caso, tendrá una revisión de pena y que sería conveniente que ella acudiera para expresar su opinión sobre el deseo del interno de salir a trabajar.

Ante esta situación, cuestionó que se le pida emitir una valoración sin haber recibido información que le permita conocer si el condenado ha mostrado una verdadera transformación durante su permanencia en prisión.

“Para hacer esa opinión que me están pidiendo, a mí no me han mandado un informe que me diga cómo se reformaron, no me han mostrado algo que muestre que se convirtieron en seres humanos de provecho, capaces de interactuar con la sociedad”, sostuvo.

La también comunicadora agregó que tampoco tiene conocimiento de aportes concretos que los internos hayan realizado a la sociedad desde la prisión.

“Yo no tengo evidencia de algún aporte que hayan hecho a la sociedad desde la prisión”, afirmó.

“Yo quiero vivir en paz”

La activista fue enfática al expresar que no desea continuar reviviendo el episodio que cambió su vida cada vez que alguno de los condenados solicita un beneficio.

“Entonces, yo quiero vivir en paz. Yo no quiero, no necesito, no me hace falta revivir el 23 de noviembre de 2012 cada vez que a un interno le da por soñarse que quiere salir a trabajar”, manifestó.

Hungría explicó que, pese a las secuelas que enfrenta, también tiene sueños y deseos relacionados con la vida que llevaba antes del ataque.

“Yo a cada rato me sueño que estoy en obra, que estoy haciendo mi trabajo que hacía antes, que puedo ver a mi familia y yo no salgo a molestar a nadie”, expresó.

Planteó la necesidad de crear mecanismos que permitan garantizar los derechos de las personas privadas de libertad sin que esto implique trasladar el impacto emocional y psicológico a quienes fueron víctimas de sus delitos.

“Debe haber algún mecanismo que esto pueda hacerse, que se pueda cumplir con los derechos de los internos sin tener que afectar a la víctima”, dijo.

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