SANTO DOMINGO: Una joven dominicana que viajó a Argentina con la esperanza de conseguir trabajo y mejorar su calidad de vida fue encontrada muerta con un disparo en la cabeza dentro de una vivienda en la localidad de El Talar.
La víctima fue identificada como Luisa María De Los Santos, de 30 años, oriunda de Villa Altagracia. La mujer había llegado al país sudamericano hacía apenas dos meses tras recibir la promesa de un empleo y una nueva oportunidad, reportan medios locales.
El caso es investigado por la Justicia del partido de Tigre, que puso bajo la lupa a la pareja de la joven, Julián Contreras, un hombre de 78 años que presuntamente le pagó el viaje con la promesa de ofrecerle trabajo.
Según la reconstrucción de los investigadores, la dominicana ingresó de manera irregular a Argentina por la zona de Clorinda, acompañada por una tía que reside en El Talar. La mujer dejó en este país a su hijo de 15 años con la esperanza de poder ayudarlo económicamente desde el extranjero.
De acuerdo con familiares, poco después de llegar su tía la presentó a Contreras, quien le habría prometido un empleo con un salario mensual de 600 mil pesos argentinos. Sin embargo, la situación fue distinta a lo prometido.
La tía de la víctima aseguró que el hombre la mantenía controlada, no le permitía salir de la vivienda y nunca le pagó el salario acordado. Con el tiempo, la relación entre ambos se volvió de carácter sexoafectivo, algo que quedó registrado en mensajes recuperados del teléfono de la joven.
El domingo previo al hecho, Luisa le habría confesado a su tía que quería abandonar la casa porque tenía miedo. Esa fue la última vez que su familia habló con ella.
Inconsistencias
Contreras declaró ante la policía que al momento del hecho se encontraba bañándose y que, al salir, encontró a la mujer tendida en la cama con un disparo en la cabeza. No obstante, los investigadores detectaron inconsistencias en su relato.
Peritajes preliminares indican que la herida no sería compatible con un suicidio y que la escena del crimen habría sido alterada. El arma hallada en el lugar, una carabina calibre .22, también es considerada difícil de manipular para provocarse un disparo en la cabeza.
La causa es investigada por la UFI de Género de Tigre, encabezada por los fiscales María Alejandra Miozzo y Julio Petrucci, quienes ordenaron peritajes clave como el dermotest al principal sospechoso, la autopsia a la víctima y el levantamiento de huellas en el arma.
Los primeros resultados también revelaron que la joven presentaba hematomas en varias partes del cuerpo, lo que refuerza la hipótesis de que pudo haber ocurrido un forcejeo antes del disparo.
Durante el operativo también fue imputado Waldenar Contreras, de 49 años e hijo del principal sospechoso, acusado de presuntamente haber entregado el rifle utilizado en el hecho.
El caso fue caratulado como homicidio triplemente calificado por el vínculo, por razones de género y por el uso de arma de fuego, mientras la familia de la víctima espera que se esclarezca lo ocurrido.

