SANTO DOMINGO: El exprocurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, afirmó este miércoles que, tras cinco años y siete meses del proceso judicial en su contra, su defensa finalmente comenzó a presentar sus incidentes, alegando retrasos en la entrega de pruebas por parte del Ministerio Público, órgano acusador que presentó un expediente que consta de más de 12 mil 200 páginas sobre el caso Medusa.
“Finalmente, luego de 5 años y 7 meses, hemos iniciado a presentar nuestros incidentes y eso es un momento bueno por procesar importante. De nuevo quiero reiterar que siempre hemos estado presentes en todas las audiencias y nunca hemos dilatado”, declaró Rodríguez al salir de la audiencia realizada en el Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional.
Rodríguez agregó que los jueces que han presidido las audiencias han reconocido que su defensa nunca ha incurrido en dilaciones. “¿Entienden? No lo está diciendo un abogado, una parte, un diputado ni el Ministerio Público. Son los jueces quienes han señalado que el retraso proviene del Ministerio Público”, aseguró.
Señalamientos sobre el manejo del proceso
El exfuncionario sostuvo que el Ministerio Público ha afirmado públicamente que está listo para el juicio y que la defensa ha intentado dilatar el proceso, versión que rechazó. “Lo que nosotros estamos diciendo no son palabras, son hechos”, expresó.
En ese sentido, recordó que el impedimento de salida fue impuesto el 25 de noviembre de 2020 y que la medida de coerción fue depositada el 2 de julio de 2021, lo que, según dijo, marca el inicio formal del proceso. También afirmó que la acusación fue presentada en formato digital y no impresa, y que el disco duro entregado contenía defectos, situación que —aseguró— fue reconocida por un juez.
Rodríguez señaló además que la presunta falta de entrega de pruebas por parte del órgano acusador habría provocado retrasos significativos. Indicó que tres jueces ordenaron la entrega de la carpeta fiscal y de las pruebas, proceso que, según afirmó, se extendió durante meses.
Consecuencias y defensa de su inocencia
El exprocurador manifestó que estuvo privado de libertad durante cuatro años, que calificó como el tiempo máximo de duración de la medida, a la espera de que el proceso avanzara. Asimismo, criticó el uso de recursos del Estado en un caso que, a su juicio, “no tiene sentido desde su inicio”.
Sostuvo que su defensa está preparada para enfrentar las acusaciones y demostrar ante los jueces que los hechos que se le imputan “son completamente falsos o distorsionados”, reiterando su disposición a que el proceso se desarrolle de manera pública y con la presencia de la prensa.

