• Mié. Ene 21st, 2026

Obispos dominicanos piden sanciones por corrupción y justicia sin privilegios en su Carta Pastoral

PorROBBY GABRIEL

Ene 20, 2026

SANTO DOMINGO: La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) alertó sobre los efectos destructivos de la corrupción, la violencia y la fractura social en la República Dominicana, al publicar su Carta Pastoral 2026 con motivo del Día de Nuestra Señora de la Altagracia. En el documento, titulado “Renovación y compromiso bautismal, desde una perspectiva sinodal”, los obispos hacen un llamado a la justicia, la transparencia y la reconstrucción del tejido social.

“Las manos manchadas por la corrupción han negado medicinas y derechos fundamentales a muchos enfermos, afectando gravemente la dignidad humana”, denunciaron los obispos.

A través de esta reflexión anual, los líderes católicos piden que los actos de corrupción sean sancionados con ejemplaridad y sin distinción de personas, subrayando que el bien común debe primar sobre los intereses particulares.

Corrupción y desigualdad: un llamado a la justicia

La CED subraya que la corrupción no solo tiene consecuencias administrativas o legales, sino que representa una violación grave a la dignidad humana y al derecho a la vida. Insisten en que las instituciones deben actuar con firmeza.

“Que la mano de la justicia, sin privilegios para nadie, sepa sancionar de modo ejemplar a todos según el tamaño del daño causado a la sociedad”, señalaron.

En ese sentido, los obispos vinculan la pérdida de servicios esenciales, como el acceso a medicamentos o derechos sociales, directamente con las prácticas corruptas.

Violencia, desigualdad y fractura familiar

La Carta Pastoral también aborda con preocupación la realidad de la violencia intrafamiliar, la delincuencia, la inseguridad ciudadana, las muertes de jóvenes vinculados al crimen organizado y los accidentes de tránsito, describiéndolos como síntomas de una sociedad herida.

“Evocamos las lágrimas de Jesús ante la tumba de Lázaro para expresar nuestra cercanía a quienes sufren”, dijeron, situando a la familia como centro del compromiso cristiano y social.

Escucha, diálogo y responsabilidad frente al mal

La misiva destaca la importancia del diálogo social y la escucha como elementos fundamentales para la sanación colectiva, y advierte sobre el uso irresponsable de los medios digitales, que muchas veces se convierten en plataformas de odio y desinformación.

Frente a esto, los obispos animan a utilizar la tecnología “para difundir el bien, fomentar el diálogo, proteger a los débiles y promover la verdad”.

También recuerdan que el bautismo es un llamado a una vida nueva y transformadora, tanto en lo personal como en lo social. Desde esa visión cristiana, la CED llama a los dominicanos a renunciar a toda forma de violencia, maldad y corrupción, y comprometerse con una vida de servicio, equidad y fraternidad.

Medio ambiente y responsabilidad pública

El episcopado incluye en su Carta Pastoral un apartado especial sobre el deterioro ambiental, mencionando la contaminación, la acumulación de basura y el sargazo como desafíos urgentes que requieren respuestas institucionales responsables.

“La creación no puede ser vista como propiedad para explotar, sino como un don confiado a nuestra responsabilidad”, advirtieron los prelados.

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