ESTADOS UNIDOS: A propósito de las tensiones que vive el Caribe con el conflicto entre el Gobierno norteamericano y el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se pueden recordar otros mandatarios que tras acusaciones de narcotráfico, terrorismo y de crear armas de destrucción masiva, reaccionaron con desafío a la autoridad hegemónica de Estados Unidos y no terminaron bien, algunos de ellos muertos y/o encarcelados.
Entre los otros que como Maduro han reaccionado con soberbia a las acusaciones de los norteamericanos están: Muamar Gadafi, en Libia; Manuel Antonio Noriega, en Panamá, y Saddam Hussein, en Irak.
Todos estos los líderes han sido acusados de terrorismo, narcotráfico y el uso de armas químicas, por Estados Unidos, como excusa para las respectivas acciones invasivas y con el objetivo de rescatar el país del tirano de turno.
Situación parecida se recrea con Nicolás Maduro, el presidente venezolano, acusado de narcotráfico, a través del Cartel de los Soles y por quien los gringos ofertan una recompensa de 50 millones de dólares.
MANUEL ANTONIO NORIEGA
El caso de Manuel Antonio Noriega, presidente de Panamá, cuenta con una acusación parecida a la de Maduro, pues en 1988 jueces federales lo acusaron de narcotráfico.
Acto seguido, Noriega, quien fue un antiguo colaborador de la CIA, declaró que estaba en estado de guerra con EEUU.
A esto se suma que en 1989 al querer perpetuarse en el poder anuló las elecciones, en las que el ganador había sido Guillermo Endara, por lo cual el presidente George H. W. Bush ordenó la Operación Causa Justa, que acabó con la captura y posterior sometimiento a la justicia y encarcelamiento del general Noriega.
Noriega murió en 2017 luego de la operación de un tumor cerebral, luego de recibir prisión domiciliaria y extradición a Panamá.
SADDAM HUSSEIN
El presidente de Irak, Saddam Hussein ordenó la invasión de Kuwait, país vecino y de grandes recursos petrolíferos, lo que motivó que Estados Unidos desarrollara las operaciones Escudo del Desierto (entre agosto de 1990 y enero de 1991), y la operación Tormenta del Desierto, del 17 de enero y en la que se liberó a Kuwait el 28 de febrero de ese mismo año.
Doce años más tarde, y tras los terroristas de Al Qaeda derribaran las torres del World Trade Center, el gobierno de George W. Bush fijó sus ojos en el gobierno de Hussein, acusándolo de tener armas químicas. Se inició de esta manera una nueva incursión en Irak en marzo de 2003.
Saddam fue detenido en 2004 y juzgado por el gobierno irakí por crímenes contra la humanidad, que lo condenó a muerte por ahorcamiento en 2006, siendo ejecutado en diciembre de ese año.
MUAMAR GADAFI
En la primera mitad de los años 80, Muamar Gadafi representaba una amenaza para los intereses estadounidenses, por su actitud contraria a Israel, y porque según el gobierno del entonces presidente Ronald Reagan, el líder libio buscaba hacerse con armas nucleares.
Pero la razón por la que Estados Unidos atacó Libia fue el atentado atribuido a partidarios de Gadafi en una discoteca La Belle, el 5 de abril de 1986, en Berlín, y en el que se encontraban militares estadounidenses: dos murieron y otros 79 resultaron heridos.
Esto provocó el despliegue de la operación El Dorado Canyon, en la que el ejército norteamericano bombardeó el 15 de abril de ese mismo año sobre objetivos en Libia, incluida la residencia de Gadafi, pero este escapó al ataque.
Peo fue en el 2011, la Primavera Árabe acabó con varios de los gobiernos del Medio Oriente y África, incluido Libia, donde Gadafi fue asesinado en 2011 por una turba de opositores a su régimen.

